1. No metas utensilios no aptos para lavavajillas. Existen objetos de plástico que no resisten el calor y pueden deformarse. Hay platos y vasos pintados cuyos dibujos pueden deteriorarse. Lo mejor es hacer la prueba lavando sólo una pieza para ver si resiste.
  2. Retira los restos de comida, una vez hecho esto no es necesario pasar por agua la vajilla.
  3. Cuida la colocación de las distintas piezas en el interior del lavavajillas:
    Copas y vasos muy finos. No deben rozarse pues se quebrarían con facilidad.
    Los envases de plástico. Siempre deben colocarse en la parte superior porque, debido al material del que están hechos, conviene alejarlos de la resistencia del aparato.
    Los cubiertos. En el cesto y con el mango hacia arriba para facilitar su recogida y evitar cortes.
  4. Para evitar los olores, existe un truco: pinchar unos clavos de especia en un limón y ponerlo en el interior de la máquina una vez que la hayamos vaciado.